Los timbales en el estudio…

Hola a tod@s! En ésta ocasión voy a centrarme en otro (o más bien otros) elementos de la batería: Los Timbales.

No sé si lo habré dicho antes pero para mí los distintos elementos de la batería son en sí mismos instrumentos independientes por lo que procuro tratarlos como tal.

Los cuatro puntos en los que me centro a la hora de realizar una grabación (si voy a usar timbales, no siempre hay que usarlos, depende del trabajo) son:

-Tamaño

-Material

-Parches

-Afinación

En un mundo ideal o siendo un megasesionista del tipo Matt Chamberlain tendríamos acceso a una gran cantidad de material (en éste caso timbales) a la hora de grabar. Las personas “normales” como nosotros trabajamos con lo que tenemos a mano o con lo que nos prestan de vez en cuando los amiguetes. Os animo si podéis a conseguir piezas de diferentes sets aunque sean de distintas maderas y marcas…si funciona y suena bien en la grabación, qué hay de malo? Pero pongamos para el ejemplo del post un set básico que podríamos usar en un día cualquiera de grabación en el estudio.

En mi caso últimamente vengo usando la Yamaha Club Custom (madera de Kapur) con un sonido muy parecido a las Ludwig de los 60´s/70´s (bajo mi punto de vista). Pero supongamos un set estandar de madera de arce con timbales a elegir entre 10”,12”,14” y 16”. Los toms de suelo me gustan que tengan patas y no se sostengan con grapas a pies de platos para que no afecten a su sonido el golpear un plato.

Lo primero que suelo hacer es escoger las piezas según el trabajo. Si es una grabación básica de pop/rock me gusta usar timbales de 12” y 16”. Ese tipo de medidas me dan más margen de afinación y sustain. Un 10” afinado grave tiende a “morir” rápidamente y la relación entre tonos que tienen el 12” y el 16” me parece más equilibrada. A tener en cuenta que podemos jugar entre 12” y 14” si subimos un poco más de afinación el 12” respecto al 14” (no siempre disponemos de un tom de 16”).

Como hemos dicho antes partimos de un set de arce..podrían ser otras maderas..haya, abedul, bubinga..etc, pero eso supondría meternos en terrenos demasiados extensos. Si os interesa podemos hacer un post de eso exclusivamente. Por tanto la cuestión del material lo dejamos zanjado.

Tras seleccionar el tamaño de cada pieza, paso a escoger los parches. De nuevo, lo normal es tener unos parches en el set y listo. No se suele manejar un presupuesto exclusivo en parches. En mi caso escojo los más polivalentes posible ya que suelo usar el set tanto en directo como en estudio. El tema de los parches también tiene muchísimas posibilidades. La cantidad de modelos en el mercado es alucinante, por lo que supondría de nuevo un post exclusivo para tal. Reduciré lo más posible a las opciones más frecuentes: parches de una sola capa y parches con un poco más de refuerzo (o incluso dos capas).

A mí los que más me gustan y mejor me funcionan son dos: Remo Ambassador coated y/o Remo Emperor coated

Los Ambassador son de una sola capa y para mi gusto son los parches que mejor hacen sonar una batería. Dejan que la batería resuene a “pleno pulmón”. Eso sí, son los que más “problemillas” pueden dar ya que los armónicos salen a flote muy a gusto. Yo prefiero controlarlos con mi querida cinta americana o moon gel pero conseguir la mejor afinación posible.

Los Emperor tienen una capa más. Controlan más el sonido pero sin ahogarlo demasiado. Ésta es mi opción para directo aunque en estudio también funcionan muy bien.

Ambos son coated, es decir, rugosos. A mí me gustan porque gracias a esa rugosidad puedo conseguir efectos muy interesantes. Desde crear patrones con las escobas en distintos tonos al mismo tiempo ,arrastrar con las uñas de las manos, mojarte la yema de un dedo y pasarlo sobre el parche (yo lo llamo hacer el “canto de la ballena”)…y todo lo que se os ocurra!

Como parche resonante me quedo con el Remo Diplomat clear en todos los timbales.

Y por último pasamos a afinar cada timbal. No me meteré en sistemas de afinación ni nada por el estilo. Cada uno tendrá sus trucos y su manera. A mí desde luego lo que más me gusta usar es mi oído y saber exactamente qué sonido de timbales hace falta según la grabación. No me gustan las máquinas afina-baterías. No creo en la ciencia exacta de la afinación sobre todo porque debemos sonar y tocar en función de la música.

La cinta americana es mi “mejor amiga”. Es crítico el lugar del timbal donde se coloca, así como la cantidad, pero lo importante es no tener miedo a hacer algo que visualmente sea terrible. Dejemos que nuestro oído haga el trabajo. Tampoco es obligado su uso. Hay armónicos que aunque suenen raros en la sala de grabación, al pasar a través del micro suena muy interesante. Rompo una lanza a favor de la relación músico-técnico. Debemos oirnos los unos a los otros; si nos sueltan: “el timbal suena genial” y dentro nos suena raro no pasa nada. Hagámosle caso al compi y toquemos de modo que controlemos el sonido.

Esto es aplicable igualmente al parche inferior. En ocasiones no pongo nada de apagado arriba y sí en el parche de abajo. De hecho, en mi caso, cuando empiezo a afinar los timbales parto del parche resonante para afinar. Consigo el tono que busco para la grabación abajo y luego igualo arriba buscando ese mismo tono. Con tonos iguales arriba y abajo conseguimos el  máximo sustain del timbal en tonos medios-graves. Comienzo desde el timbal más pequeño para acabar en el más grande, pero creo que esto es más manía personal que otra cosa ya que después comprobamos la afinación entre los timbales con notas largas tanto para nosotros como para el técnico.  Como nota rápida diré que yo utilizo también el parche resonante como método rápido de cambiar el sustain.

Una vez afinados nos metemos de lleno en los temas que vayamos a trabajar. Llegados a éste punto es muy probable que tengamos que ir variando afinaciones entre canciones para conseguir el sonido deseado. P.ej: supongamos que vamos a grabar un tema más tipo “folk”…lo habitual es procurar conseguir un sonido apagado en los timbales tipo “The Band” (a mí me gusta buscar referencias musicales en las que basarme, es muy útil) por lo que sacaremos nuestro arsenal de métodos apagadores.

Además de la cinta americana o el moon gel, hay otros métodos (en realidad hay tantos como ganas tengamos de frikear)…desde meter dentro del timbal algodones que reposen sobre el parche resonante o incluso un aro apagador (de esos que Steve Gadd ya usaba en los 80´s) que también repose en el resonante por dentro..el primero es de Benny Greb y el segundo de Gavin Harrison. Yo he visto de todo: paquetes de tabaco con cinta pegados, la cartera de uno mismo al “natural” y hoy por hoy incluso el móvil (el otro día ví un video del nieto de Roy Haynes que ponía sobre la caja el iphone para conseguir apagar la caja de un modo determinado). También podemos fabricarnos una “puerta de ruido” casera.. pegas cinta americana en el aro y la tira de cinta la llevas dirección hacia el centro del parche, pero unos tres dedos, no más. En el extremo de la cinta colocas otro trozo transversal y pegado a él un trozo de cinta doblado, un papel doblado… que apague lo que te interese. Al golpear el parche del timbal el trozo de cinta junto con lo que tenga pegado salta y a vuelve a caer..es decir, deja sonar un tiempo determinado el armónico controlando su duración. Aquí es crítico como toquemos..si somos unos cazurros, el trozo salta tanto que se sale por fuera del aro del timbal y perdemos nuestro sistema.

Así que recordemos que, además de los parches, el tamaño de los timbales, su material y su afinación es muy importante CÓMO tocamos los timbales. Nuestra manera de tocar será determinante en su sonido, así que hay que estar muy atentos! En una grabación como la de nuestro ejemplo, algo estandar lo normal es igualar la manera de tocar cada timbal salvo que el arreglo requiera lo contrario; es decir, en un redoble saliendo de caja deberíamos tocar al mismo volumen el 12” y el 16”. No hay nada peor que tras una toma te digan: “has empezado a tocar el arreglo a un volumen y lo has acabado a otro” o “no termina de sonar consistente, el sonido fluctúa mucho durante la toma”. Pero ojo!: La fuerza usada al tocar los timbales se puede volver en tu contra ya que mientras más fuerte los tocas más ahogas el sonido. Incluso podemos usar los rimshots, pero teniendo en cuenta que hay que saber hacerlos bien para que no afecte negativamente al sonido. Procurad tocarlos en el centro. Recordad: Control! Salvo que queramos crear algún tipo de efecto concreto lo suyo es tocarlos siempre en el centro del parche…también lo agradecerán los micros del estudio que se llevarán menos golpes, je,je.

 Éste tipo de detalles os aseguro que son importantes. De no cuidarlos podemos restarle calidad a la música y al técnico lo volvemos loco. En el estudio cada golpe cuenta y no es algo fortuito. Tenemos que pensar que tocamos algo porque queremos hacerlo así y porque suma algo bueno a la música. Yo prefiero usar los timbales menos pero que suenen claros y precisos a intentar complicar el arreglo sin ser capaz de hacerlo bien sólo por demostrar algo. Mejor tirar hacia algo simple y que suene elegante que complicarlo y que no se entienda. El ego yo suelo dejarlo “acostaíto” y bien “tapao” con una buena manta zamorana si hace falta.

Pensemos también en los timbales como elementos melódicos que pueden crear por sí mismos patrones interesantes en un tema.  Un ejemplo claro de ello podría ser  “come together” de John Lennon. O también podríamos usarlos a modo de caja, como en “sunshine of your love” de Cream.

 

En fin, creo que no se me olvidan demasiadas cosas (seguro que unas cuantas sí), pero como espero vuestra colaboración y que interactuemos, todas las ideas y consejos son más que bienvenidos vale?

Espero que os haya gustado.

Seguiremos conectados, muchas gracias!!

 

Coki

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Sobre los platos en el estudio…

Buenas a tod@s.

Hoy tengo pensado hablar un poco acerca del uso de los platos en el estudio de grabación. De nuevo deciros que las cosillas que voy a contar son parte de mi manera de ver el instrumento y del trabajo que llevo realizado en el estudio.Me quedan muchos años de aprendizaje porque la música es un nunca acabar pero de momento, éstos truquillos que os cuento a mi me sirven bastante.

Antes de nada comentaros que al entrar al estudio  pienso con libertad.Me gusta no tener miedo a probar cosas por muy raras que parezcan y sobre todo pensar que no hay reglas fijadas de manera universal. Obviamente todo depende del trabajo que vayamos a hacer y del margen que te de el/los productores, pero intentar algo “fuera de lo normal” a veces tiene consecuencias más que positivas (incluso los errores que cometamos pueden sorprendernos).

Dicho ésto (que por cierto, es extensible a todos los post que vaya escribiendo) me meto en faena…Para hacer la explicación más llevadera os la expondré por puntos, de la manera más clara posible.

-En primer lugar, siempre que podamos, elegir los platos más convenientes para el trabajo y una vez escogidos (confiad en lo que oís y no en lo que véis), combinarlos de la manera más lógica posible. En mi caso me gusta pensar en ellos a modo de timbales, es decir, con un rango tonal que se distinga lo más posible. Si tenemos pocos platos o platos muy parecidos, mejor es montar poca cosa mas que todo el arsenal (al final, cuanto más montemos, más tocaremos…es casi una ley universal,je,je).El tamaño de los platos es un factor que a mí me parece importante. Personalmente me gustan los platos grandes (de 18″ en adelante) y controlar su sonido según los golpeo.Creo que tienen más riqueza de matices que platos más pequeños.Todo depende de cómo, donde y con qué los golpees.

-En el estudio no debemos tocar los platos como en directo.Las dinámicas se recogen de manera bastante diferente (de nuevo, dependiendo de la música que toquemos, pero pongamos como referencia una canción pop estandar). Al grabar hay que estar más atentos con los volúmenes. Según me han contado, baterístas de los grandes como Pete Thomas pueden estar grabando un groove de lo más intenso, hacer un redoble y acabar en un plato golpeándolo mucho más suave que lo que venía haciendo en el redoble. Es muy curioso pero se le saca un sonido más bonito al plato a la par que reduces “el follón” para que no entre en el resto de micros de la batería. Igualmente importante es la manera de golpear el plato en sí mismo. Es de lógica, pero el plato no sonará igual si lo golpeamos con la punta de la baqueta que si lo golpeamos con una parte más gruesa de la misma o si lo golpeamos con la varilla retráctil de metal de la escobilla. Pensemos en Levon Helm..cómo golpeaba el ride y los crashes..ambos con la punta de la baqueta, con suavidad, marcando las partes…y Stewart Copeland? Concepto absolutamente opuesto pero perfecto para la música de The Police..

-Los platos permiten además que podamos “jugar” de lo lindo con ellos. Hay grandes “experimentos” que realizar: desde usar platos rotos, combinaciones curiosas entre ellos (charles gigantes, splashes debajo de los rides un plato encima de otro…), ponerlos encima de los parches de la batería para crear efectos, ponerles cosas encima (panderetas, “uñas” de percusión, llaves, cadenitas…) y un largo etc… Os recomiendo que le echéis un vistazo a lo que hacen Joey Waronker, Jay Bellerose,Marco Giovino, Aaron sterling, Chris Dave

-Algo a tener muy en cuenta: los micros. A veces sacrifico una posición cómoda para mí con tal de “alejar” éste o aquel plato de un micro concreto. Suelo elevarlos más de lo normal y el ride (si son temas muy cañeros) lo aparto hacia mi derecha para alejarlo del micro de caja y del timbal base. En éste apartado me gustaría destacar los platos determinantes: el Hihat y el Ride. El Hihat debemos de separarlo lo más posible del micro de caja y controlar mucho por nuestra parte el volumen al que lo tocamos. Buscaremos el sonido que más le conviene al tema ( Ej: tocar a corcheas muy marcadas con la parte media de la baqueta difiere mucho de hacerlo marcando más el 1 con la parte gruesa y el & de la corchea con la punta de la baqueta..el groove sonará totalmente distinto.) El Hihat es el “corazón” rítmico..tenemos que ser muy conscientes de cómo lo tocamos para no perder el pulso del tema y para que no se modifique ni la dinámica ni la intensidad salvo que nosotros queramos que así suceda. Un buen patrón de Hihat pueden llegar a definir drásticamente un groove (Ej: Cissy Strut de The Meters).

Por otro lado el Ride. Al igual que el Hihat, marca el pulso del tema cuando lo usamos como plato de acompañamiento. Controlar su volumen es aún si cabe más crucial que en el caso del Hihat porque suele suceder que en temas intensos se nos puede escapar la mano y golpear más fuerte de lo normal al ride; qué sucede? Pues que aparece el ride hasta en la última pista de batería de la toma y de manera descontrolada. Si hay que tocarlo así es porque lo pida el tema o porque nosotros queramos “mezclarlo” así por nosotros mismos, pero no porque se nos vaya el santo al cielo. No lo dije en el caso del Hihat, pero tendremos que evitar también el descontrolar el ride al tocar en la caja. Puede pasarnos que al tocar la caja la mano del hihat o del ride se nos “iguale” de fuerza..obtenemos entonces un groove más que irregular (otra cosa es un acento junto con la caja en un momento dado pero a modo de arreglo).

Y poco más..como dice el maestro Pedro Barceló..disfrutemos como los niños. Hoy por hoy hay una cantidad inmensa de platos donde escoger..pero dinero escaso. Con poca cosa se puede hacer muy buena música y con creatividad e imaginación sacarle partido a lo mínimo. Dejemos que la intuición y las canciones hagan el resto.

Seguiremos en antena…

Saludotes.

Coki

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Sobre el Bombo en el estudio…

Hola a tod@s.

Tengo en la cabeza ciertas ideas que vengo utilizando desde hace tiempo a la hora de grabar en el estudio. Me gustaría compartirlas con vosotros ya que,de alguna forma, me han venido muy bien a la hora de grabar y sobre todo creo han mejorado el sonido de las grabaciones.Yo no invento absolutamente nada…digamos que he ido recopilando trucos por aquí y por allá que he visto en otros baterístas tanto en directo, como en videos, como en información escrita.Hay que ser un freak para aprender cosas chulas!! Os animo a ello.

Mi intención es hablar brevemente acerca de distintas piezas de la batería para luego ir englobandolo todo ya que el músico en sí mismo es el mayor responsable de obtener el mejor sonido de su instrumento.

Comienzo entonces a hablar de lo que hoy se me ha ocurrido: El Bombo

En principio os diré que para mí es un timbal más, independientemente de la música que se toque. Obviamente, si hablamos de afinaciones la cosa varía un montón de una música a otra pero la manera de tocarlo o de “pensar” el sonido que queremos no tiene porque variar.

En primer lugar, una de las cosas que más ha afectado en mi sonido de bombo ha sido la manera de golpearlo con la maza del pedal. Cuando empecé a tocar y durante mucho tiempo, al golpear el parche dejaba la maza presionada sobre él. Os aseguro que muchos de nosotros lo hemos hecho o lo hacemos. Ésto se traduce en secar demasiado el sonido y no dejar que el bombo resuene absolutamente nada. Si a ésto le sumamos que normalmente se le mete al bombo cantidades industriales de todo tipo de elementos para amortiguar su resonancia obtenemos un elemento de batería practicamente muerto.

Pensemos en hacer lo mismo sobre un timbal al tocarlo, es decir, que lo golpeasemos con la baqueta y presionasemos con ella la superficie del parche..qué pasa? Comprobadlo vosotros mismo.El sonido se ve afectado de forma dramática. 

Qué podemos hacer para levantar la maza nada más golpear el parche? Yo toco el pedal de bombo con talones levantados (salvo situaciones en las que quiera bajar el volumen). Cuando golpeo el parche, apoyo el talón en la base del pedal..nada más sencillo verdad? Al apoyar el talón conseguimos relajar la pierna y la maza se despega del parche. Os diré que a tempos muy rápidos yo no consigo controlarlo, pero es que a tempos rápidos el espacio entre notas es menor, por lo que el efecto se aprecia mucho menos. Ahora, a medios tiempos o tiempos lentos podemos conseguir un efecto muy bonito y que se mezcla genial en el global de la batería.

Por otro lado, una ayuda a ésto que os cuento es el relleno del bombo y el parche golpeador que utilicemos. En mi caso he usado durante bastante tiempo el Remo Powersonic, con sus apagadores externos y su gran grosor…actualmente uso como mucho el Remo Powerstroke 3, nada más grueso y con poco relleno en el bombo.Una toalla o tira de fieltro cruzando el parche a lo sumo en caso que haga falta debido a la sala de grabación o disposición de la batería en la misma.

Las mazas que utilicemos también ayudan mucho.No es lo mismo una maza de plástico duro, que una de fieltro o una tipo “pompón”..es como las baquetas..¿por qué no cambiar las mazas según el tema que vayamos a tocar? Recuerdo una vez leer que Vinnie Paul, baterista de Pantera usaba para grabar mazas de madera y ponía en el parche un dolar de plata para que al golpear sonase con ese efecto tan demoledor propio de él.

Pensemos que la batería en un “multiinstrumento”, es decir, tocamos muchas cosas al mismo o  distinto tiempo y las combinamos entre sí, con distintos sonidos y materiales diferentes. Somos responsables del sonido de cada elemento y debemos equilibrarlo para que el conjunto de todo suene lo mejor posible.

Espero que os haya servido…a mí me ha ayudado bastante y a los ingenieros de grabación creo que también!

Seguiremos en antena.

Saludotes!

 

Coki

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Lo último

A pesar de la neumonía que “tan a gusto” me agarró éste verano,he seguido trabajando lo que he podido…hace un par de días estuve grabando para el nuevo disco de Javier Ojeda (Danza Invisible) un par de temas. Eso sí, con un virus estomacal post neumonía…finalmente acabé las dos pistas y creo que el resultado fue bueno.

Gracias por contar conmigo javier!

Por otro lado también estuve grabando unos temas para un disco promovido por Cudeca para ayudar económicamente a ésta organización que lucha contra el cancer.

Serán duetos del tenor Carlos Alvarez con diferentes artistas españoles. Compartimos canciones Juanjo y Jose Marín. A los mandos del proyecto está Eduardo Martín.

 

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proyectos se van y otros vendrán

Como no suelo escribir en el blog, las cosas pasan y las escribo más tarde de lo normal.

Por circunstancias profesionales (fechas y demás) tomé hace algunos meses la decisión de dejar mi proyecto compartido “Toonik”. Afortunadamente mis compañeros siguen adelante con otro miembro nuevo a los mandos de la nave, mi amiguete y gran batería Javilón. Les deseo toda la suerte del mundo.

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Grabaciones en verano

Éste verano he tenido la oportunidad de grabar varios temas de lo que será el nuevo disco de Leiva. Al igual que yo, estarán el gran Tony Jurado a la batería en otros temas y a los bajos mis grandes amigos Iván gonzalez “Chapo” y Alejandro Climent “Boli”.

Ha sido una experiencia alucinante…a la producción el maestro Carlos Raya (gracias Carlos!) y Joe Blaney como ingeniero.

Grandes temas, buenísimas personas y un ambiente alucinante.

Gracias por todo Leiva!Imagen

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verano

Como no podía ser de otra manera, abro un blog con intenciones de mantenerlo y compartir cosas interesantes y a lo máximo que llego es a una entrada cada varios meses..intentaré que no sea así.

Éste verano que parecía iba a ser tranquilo se ha animado por suerte. Seguimos la gira de presentación de “Arenas Movedizas”, último album de MClan. La estamos difrutando de lo lindo.

A la par, cuando el tiempo me lo permite alterno conciertos apoyando a Chambao en la gira de su último album, “Chambao”. Gracias Mari!!

Aquí os dejo alguna foto de éste año.

chambao kit 1

Éste es el kit que suelo usar con Chambao para ésta gira.

Clan kit estudio

 

Y éste es el kit que llevo con Mclan en directo.

 

Espero que os guste.

Salud!

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